sábado, 7 de marzo de 2009

Capítulo 5: "Corazón Vacante"

Sábado 7 de marzo, 3:00 p.m., Sebastián no se ha levantado de la cama en todo el día, no ha dormido nada, no ha dejado de llorar, su madre no dejado de tocar a su puerta desde hace aproximadamente 7 horas una vez cada una, lo tiene más que harto, sufre el hecho de vivir, se siente cobarde, se quiere matar, ya ha intentado hacerlo 3 veces, pero aún no se atreve.

"Séptima llamada, ¡Que Sorpresa!, ¿que querrá mi madre ahora?¿porque le será tan difícil entender que quiero que deje en paz?" sufría Sebastián.

-¿Qué mamá?-Contestó desde su mundo de sufrimiento bajo sus sábanas.

¿Qué podría ser peor que acabar de cometer el error más grade de su vida?, "Te busca Kate" gritó su madre, "WTF ¿Me esta persiguiendo o qué?" se preguntó.

-Dile que no la puedo atender, que la llamo más tarde.-volvió a gritar.

Su madre había intentado entender toda esa mañana que un joven de 20 años estuviera aburrido un sábado y que quisiera dormir más de la cuenta, lo que le era imposible entender era que ni la visita de Kate pudiera motivar a su hijo a levantarse de la cama, "Algo anda mal" pensó ella y haciendo uso de un destornillador y un gancho de pelo forzó la cerradura del cuarto de Sebastián y junto con Kate allanó el area, al ver el panorama, Kate creyó entender la situación y le pidió a la madre de Sebastián que los dejara solos, ella accedío, los baños necesitaban ser aseados.

"Odio mi vida", pensó Sebastián, Kate estaba sentada en su cama y solo unas infantiles sábanas de pelotas de fútbol la separaban de sus hinchados ojos, su asquerosa barba y su grasoso cuerpo sudado vistiendo la misma ropa con que lo vió el día anterior. "¿No tienes calor?" le preguntó ella, ¿Que si tenía calor?, claro que tenía calor arropado de pies a cabeza a las 3 de la tarde en un cuarto con las ventanas cerradas y el aire acondicionado apagado, el sufrimiento por el que pasaba, le había hecho olvidar su rutina.

-¿Que haces aquí?-Le preguntó él.

-Ay que grosero, me voy pues, yo no tengo la culpa de que no estés acostumbrado a ir al gimnasio.-Le contestó ella al sentir cierta grosería en la pregunta, a la vez que se levantaba y se disponía a irse.

Después de saber a Kate con Glesko marcado para toda su vida, en lo único que Sebastián podía pensar con respecto a ella, era en olvidarla, no le debía importar que se molestara, quizás y era hasta mejor, pero el hecho era que a él nada le salía bien y en realidad si le importaba, así se disculpó y volvió a hacerle la pregunta, pero ahora con un tono más amable por supuesto.

"¿Que puede ser peor?" se había vuelto para él la pregunta de rutina y la que más lo asustaba, porque pasando por semejante periodo de catástrofe personal, el sabía con seguridad que siempre tendría una respuesta. Kate no podía asistir al gimnasio ese día y le pedía que entrenara con Glesko y que luego lo llevara a dar una vuelta, para ella era importante que su mejor amigo y su novio se llevaran bien, "¡Que Divertido! noche de chicos, pesas, cervezas, hablemos de chicas...con Glesko...que desgracia" pensó Sebastián, ¿pero porque decir que no?¿No había el estado tratando de suicidarse toda la mañana?¿esta no era otra forma de intentarlo? quizás esta si funcionaría.

Sabado 7 de marzo, 5:00 p.m., Sebastián está en la puerta del gimnasio y de pronto divisa a su esperado amigo y rival, Glesko, quién con más amabilidad que nunca, le dió un abrazo efusivo, "Sin intentarlo, me cortó la cabeza y ahora lo tengo que abrazar." Sebastián ahora se sentía como el punto más insignificante sobre el plano terrestre y así transcurrió la noche, Glesko practicó bastante su español tratando de hacerse amigo del gordo, Sebastián, hizo su mejor trabajo actoral hasta el momento, finjiendo que le interesaban las estúpidas platicas de ejercicios y dietas, además de las superficiales ideas del ruso acerca de Superman y Batman.

5 cervezas después de las 7 de la noche, los temas de conversación se acabaron y Sebastián se dispuso a irse, "¡basta de idioteces!" pensó, pero Glesko no pensaba igual y sin decir nada se alzó la manga de su sueter y le mostro su tatuaje a Sebastián y ahora sí que que sorpresa, con que poca imaginación y diseños contaban en Tinta, Sebastián y Glesko ahora eran Gemelos de tatuaje, de otra cosa aún más interesante que se enteró Sebastián fue de que Kate se hizo el mismo tatuaje, pero que no resistió el dolor y que se lo terminarían de hacer otro día, solo le había faltado la inscripción, "Y no será Glesko." pensó Sebastián, quién volvía a aferrarse a la vida o en realidad a la esperanza de ganar el corazón de Kate.

Resumen de la noche de chicos (Según ambos participantes): "Genial".

Sabado 7 de marzo, 9:30 p.m., "Ojala Kate esté conectada" pensó Sebastián.

TattooSebas dice:
Hola

Kate dice:
Hola, ¿Como de fue con Glesko?

TattooSebas dice:
Grandioso, supe lo de tu tatuaje.

CONTINUARÁ...

3 comentarios:

  1. Que rabia, se me fue mal el nick de Sebastián en el último dialogo es TattooSebas.

    ResponderEliminar
  2. Puedes modificar las entradas Rantonio LOLOLOLOL

    Quiero que el gordo mate a Glesko, seria excelente, si señor. continuaaaa

    ResponderEliminar
  3. En serio se pueden modificar??? cool, voy a ver si lo hago...no sabía...esque tu sabes que yo aún soy nuevo en esto...pero cool...gracias por decirme...

    Sobre lo de que Sebastián mate a Glesko...bueno eso está un poquitito radical, pero no lo descarto, el lector siempre tiene la razón...LOL, gracias por seguir leyendo fren, te aviso cuando salga otro capítulo...que posiblemente sea como el lunes o martes.

    ResponderEliminar