lunes, 16 de marzo de 2009

Capítulo 6: "O es amor, o es demencia"

Desde el momento en que volvió a ver a su mejor amigo, Kate había notado un cambio en él y no específicamente las varias libras y centímetros que tenía de más, si no el mal carácter que ahora lo llevaba de la mano, la chica no paraba de pensar en ello, de buscar una solución, una formula, un hechizo que le trajera a su gordito de vuelta, pero entre las preocupaciones por su proximo desfile y atender a su novio, simplemente su cerebro no producía nada considerable.

La noche anterior había logrado algo importante, hacer posible que Sebastián y Glesko se relacionaran sin ella en medio, tarea que al principio le parecía imposible, no cabía en su cabeza que un chico ruso que se había pasado cinco años de su vida enseñando sus calzoncillos sobre una pasarela tuviera algo en común con un chico latino que se había pasado toda su vida comiendo hamburguesas, pero al parecer el señor escuchó sus suplicas y lo imposible tomó suelo.

Otra cosa que la persiguió desde el momento en que llegó a el lugar de sus pesadillas fueron las sorpresas, "Y pensar que la sorpresa sería mi peso" pensaba ella, sin saber que ese era uno de los pilares de la destrucción; pero en fin, ya estas no la asustaban y con una sonrisa y un "Nos vemos a las cinco" acordó de verse con Sebastián en PeterBurguesas, pero esta ves serían solo ellos dos, sin embargo esta idea la hacía dudar, ¿Porque querría Sebastián hablarle a solas?, ¿Era esta una despedida o un real reencuentro o simplemente su amigo odiaba a su Glesko o en realidad le agradaba?, en fin, ahora le tocaba esperar un par de horas más.

-¿Que van a pedir?-Les dijo el mesero justo diez minutos después de haberse sentado, diez minutos de silencio, que pobre es la comunicación digital, que poco se conocían ahora, que triste sentirse incómodo frente a el mejor amigo.

Kate pidió ensalada, Sebastián pidió dos Peter Gigantes con tocino francés, el gordo estaba dispuesto a recuperar a su amor perdido y estimular cada uno de sus sentidos era solo un detalle y si por un sabor pudiera darle la primera vuelta a la ruleta el estaba dispuesto a hacerla girar hasta marear de amor a su presa, un batido de fresa y un PeterPostre fantabuloso también los acompañarían a dar una vuelta por el pasado, ella recordaría lo genial que era el estar juntos; por supuesto la modelo se negó, estaba a tres días de su desfile, pero el gordo puso su patética cara de cordero herido y la hizo acceder y sufrir al comer.

Esa noche los viejos amigos caminaron a casa de Kate, antes de llegar pasaron al parque y se sentaron en los columpios, sin lograr aún, ninguno de ellos, romper el hielo, por más que quisieron; pero el tiempo huía y Sebastián no estaba dispuesto a perder una oportunidad como esa, no sabía como hacerlo, no sabía que esperar, pero pedía un milagro al cielo, pedía que ella se rindiera a su amor, que dejara a Glesko y que se amaran por siempre, pero en el fondo sabía que estaba loco, pero de amor; ¿que hacer? la desesperación atrapó al gordo y le dió la fuerza para actuar con demencia por primera vez en su vida y así el gordo se levanto la manga y Kate no recuerda más nada.

Treinta minutos después Kate despertó en el sillon de la casa de su amiga Diana, donde se quedaba estos días con Glesko, Sebastián la había traido cargada desde el parque y lo peor se dió cuenta de que no había sido una pesadilla, ahora el gordo y su novio, uno al lado del otro, le preguntaban si estaba bien, se notaban preocupados, pero ella se sentía ahogada, se percataba con su mirada nublada de la competencia que se avecianaba, tenía que hacer algo.

Pero al ir recobrando el sentido se convirtió en un cuestionario, ¿Que le dijo Sebastián a Glesko?, ¿Sabe Glesko la verdad de lo que pasó?, ¿Se había ella convertido en un trofeo?, ¿Habría tenido Sebastián la valentía de enfrentar a el ruso?, ¿La amaba de verdad?, "Que tonta soy, claro que no, ambos están ocupados en mí, no han tenido tiempo de hablar tonterías y no voy a permitir que lo hagan" se calmó a si misma, calma que no duró mucho tiempo, definitivamente el gordo no se atrevería a enfrentar a Glesko y menos en una situación como esa, en donde la rabia y la humillación podrían transformar al ruso, pero conociendo a Sebastián, ella sabía que además de cobarde, su amigo era tonto y no cuidaba los detalles, carácterística que hizo que olvidara bajarse la manga y por supuesto Glesko había visto el tatuaje, comprendiendo la situación.

Con la ayuda de ambos y con la molestia de Glesko, Kate logró recostarse, en seguida su novio le señalo el brazo de Sebastián, pero antes de permitir que la acorralaran entre el gordo y el modelo, ella se levantó y caminó hacia su cuarto, encerrandose, Glesko corrió a Sebastián, quién no tuvo más opción que salir, no sabía que papel jugaba ahora en la historia, se sentía como el protagonista que lucha por el amor de la bonita, pero también como el villano que traicionaba a más amable ruso secundario, quizás el gordo simplemente era una persona real, ni bueno, ni malo, real.

Un nuevo día, una nueva visita a Peter Burguesas, Kate lo había citado en ese lugar, pero la sorpresa del gordo fué que con quién se encontró fué con el ruso, quién lo miró con furia desde la mesa en donde estaba, Sebastián se sento en otra mesa, una hora después llegó Kate y se sentó en una tercera mesa, tanto el ruso como el gordo se pasaron a dicha mesa, ella no dijo nada, solo se alzó la manga de su sueter y ahora su tatuaje también estaba terminado.

CONTINUARÁ...

sábado, 7 de marzo de 2009

Capítulo 5: "Corazón Vacante"

Sábado 7 de marzo, 3:00 p.m., Sebastián no se ha levantado de la cama en todo el día, no ha dormido nada, no ha dejado de llorar, su madre no dejado de tocar a su puerta desde hace aproximadamente 7 horas una vez cada una, lo tiene más que harto, sufre el hecho de vivir, se siente cobarde, se quiere matar, ya ha intentado hacerlo 3 veces, pero aún no se atreve.

"Séptima llamada, ¡Que Sorpresa!, ¿que querrá mi madre ahora?¿porque le será tan difícil entender que quiero que deje en paz?" sufría Sebastián.

-¿Qué mamá?-Contestó desde su mundo de sufrimiento bajo sus sábanas.

¿Qué podría ser peor que acabar de cometer el error más grade de su vida?, "Te busca Kate" gritó su madre, "WTF ¿Me esta persiguiendo o qué?" se preguntó.

-Dile que no la puedo atender, que la llamo más tarde.-volvió a gritar.

Su madre había intentado entender toda esa mañana que un joven de 20 años estuviera aburrido un sábado y que quisiera dormir más de la cuenta, lo que le era imposible entender era que ni la visita de Kate pudiera motivar a su hijo a levantarse de la cama, "Algo anda mal" pensó ella y haciendo uso de un destornillador y un gancho de pelo forzó la cerradura del cuarto de Sebastián y junto con Kate allanó el area, al ver el panorama, Kate creyó entender la situación y le pidió a la madre de Sebastián que los dejara solos, ella accedío, los baños necesitaban ser aseados.

"Odio mi vida", pensó Sebastián, Kate estaba sentada en su cama y solo unas infantiles sábanas de pelotas de fútbol la separaban de sus hinchados ojos, su asquerosa barba y su grasoso cuerpo sudado vistiendo la misma ropa con que lo vió el día anterior. "¿No tienes calor?" le preguntó ella, ¿Que si tenía calor?, claro que tenía calor arropado de pies a cabeza a las 3 de la tarde en un cuarto con las ventanas cerradas y el aire acondicionado apagado, el sufrimiento por el que pasaba, le había hecho olvidar su rutina.

-¿Que haces aquí?-Le preguntó él.

-Ay que grosero, me voy pues, yo no tengo la culpa de que no estés acostumbrado a ir al gimnasio.-Le contestó ella al sentir cierta grosería en la pregunta, a la vez que se levantaba y se disponía a irse.

Después de saber a Kate con Glesko marcado para toda su vida, en lo único que Sebastián podía pensar con respecto a ella, era en olvidarla, no le debía importar que se molestara, quizás y era hasta mejor, pero el hecho era que a él nada le salía bien y en realidad si le importaba, así se disculpó y volvió a hacerle la pregunta, pero ahora con un tono más amable por supuesto.

"¿Que puede ser peor?" se había vuelto para él la pregunta de rutina y la que más lo asustaba, porque pasando por semejante periodo de catástrofe personal, el sabía con seguridad que siempre tendría una respuesta. Kate no podía asistir al gimnasio ese día y le pedía que entrenara con Glesko y que luego lo llevara a dar una vuelta, para ella era importante que su mejor amigo y su novio se llevaran bien, "¡Que Divertido! noche de chicos, pesas, cervezas, hablemos de chicas...con Glesko...que desgracia" pensó Sebastián, ¿pero porque decir que no?¿No había el estado tratando de suicidarse toda la mañana?¿esta no era otra forma de intentarlo? quizás esta si funcionaría.

Sabado 7 de marzo, 5:00 p.m., Sebastián está en la puerta del gimnasio y de pronto divisa a su esperado amigo y rival, Glesko, quién con más amabilidad que nunca, le dió un abrazo efusivo, "Sin intentarlo, me cortó la cabeza y ahora lo tengo que abrazar." Sebastián ahora se sentía como el punto más insignificante sobre el plano terrestre y así transcurrió la noche, Glesko practicó bastante su español tratando de hacerse amigo del gordo, Sebastián, hizo su mejor trabajo actoral hasta el momento, finjiendo que le interesaban las estúpidas platicas de ejercicios y dietas, además de las superficiales ideas del ruso acerca de Superman y Batman.

5 cervezas después de las 7 de la noche, los temas de conversación se acabaron y Sebastián se dispuso a irse, "¡basta de idioteces!" pensó, pero Glesko no pensaba igual y sin decir nada se alzó la manga de su sueter y le mostro su tatuaje a Sebastián y ahora sí que que sorpresa, con que poca imaginación y diseños contaban en Tinta, Sebastián y Glesko ahora eran Gemelos de tatuaje, de otra cosa aún más interesante que se enteró Sebastián fue de que Kate se hizo el mismo tatuaje, pero que no resistió el dolor y que se lo terminarían de hacer otro día, solo le había faltado la inscripción, "Y no será Glesko." pensó Sebastián, quién volvía a aferrarse a la vida o en realidad a la esperanza de ganar el corazón de Kate.

Resumen de la noche de chicos (Según ambos participantes): "Genial".

Sabado 7 de marzo, 9:30 p.m., "Ojala Kate esté conectada" pensó Sebastián.

TattooSebas dice:
Hola

Kate dice:
Hola, ¿Como de fue con Glesko?

TattooSebas dice:
Grandioso, supe lo de tu tatuaje.

CONTINUARÁ...